El líder de la prisión intentó humillar al reo nuevo por una silla: sin sospechar que se había metido con el hombre equivocado
El comedor del bloque de máxima seguridad solía ser un infierno de ruido, gritos y caos, pero aquella tarde, un silencio sepulcral cayó repentinamente sobre las mesas de metal. Un recluso recién llegado, de complexión promedio y mirada inquietantemente serena, acababa de apoyar su bandeja y tomar asiento. No era Leer más









